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Excepcional enclave de lujo, a Fisher Island sólo se accede en barco o helicóptero. Con el océano Atlántico al este y con South Miami Beach al norte, la isla ofrece todas las comodidades: playa privada, campo de golf, spa y hasta un planetario.
Comodidades exclusivas
En el camino a Miami Beach y a la salida del puerto se aprecia desde la carretera como un lugar cercano y distante a la vez. En los recorridos turísticos por la bahía de Miami se presenta a los visitantes como uno de los centros más exclusivos de Florida.Incluso a las pequeñas islitas como Star Island, las urbanizaciones de Cocoplum o los suntuosos barrios de Old Cutler Bay de Miami los curiosos pueden entrar para comprobar las mansiones de artistas, millonarios y personajes conocidos.
No es el caso de Fisher Island donde de inmediato se comprueba por qué es uno de los códigos postales más pudientes de Estados Unidos.
Este excepcional enclave de lujo sólo tiene acceso por ferry, barco o helicóptero. Con vistas al océano Atlántico en el este, al pintoresco paisaje de los grandes edificios del centro de la ciudad en el oeste y con South Miami Beach al norte, la isla es en sí misma extraordinaria.
Ofrece todas las comodidades y lujos distintivos como una playa privada, un club de playa, un campo de golf profesional de nueve hoyos, un centro de tenis, un embarcadero, ocho tipos diferentes de restaurantes, red inalámbrica de alta velocidad para acceder a internet, un spa de servicio completo, un supermercado de productos frescos, una pajarera y hasta un planetario.
Servicio personalizado
En muchas partes del mundo se encuentran resorts de cinco estrellas que proporcionan este tipo de servicios, pero lo que hace diferente a Fisher Island es la experiencia y trato de su personal liderado por el director ejecutivo del Fisher Island Club, Larry Brown.
El servicio personalizado y meticuloso es, sin duda, una de las claves y características que marcan a Fisher Island.
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Brown controla las operaciones y la dirección de todos los servicios de la isla, incluyendo el Fisher Island Hotel&Resort, todos los suministros de comida y bebida, el club de playa, el spa, el campo de tenis y el de golf.
Con una larga y próspera carrera en el negocio del turismo, Brown destaca que lo que marca la diferencia por encima de las instalaciones es la actuación del personal. Los empleados, algunos de los cuales llevan veinte años trabajando en la isla, están encantados con su labor y realizan su actividad de forma impecable.
Larry Brown cuenta la historia de la isla empezando por Carl Fisher, el fundador de Miami Beach, que se hizo con esta propiedad de 87 hectáreas cuando se la compró a Dana A.Dorsey, la primera mujer negra millonaria del Sur de la Florida.
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