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A pocos minutos del centro de Santiago, por el camino de Pie Andino, a 1.400 metros de altura, se encuentra Hacienda Martina, un club que mezcla wellness, deporte y entretención. El Nature & Golf Club tiene más de 930 hectáreas donde cerca de 1.200 familias aprovechan cada fin de semana las espectaculares instalaciones que posee este oasis en el medio de la capital.
DESPUÉS DE UN ESTUPENDO camino asfaltado privado, se llega a donde los pulmones se llenan de un aire más limpio. A 1.400 metros de altura y a pocos minutos del centro de la ciudad, la primera sorpresa surge con los primeros pasos y el club house, que posee una arquitectura al más puro estilo colonial latinoamericano. Acogedor desde el primer instante, los atractivos de Hacienda Santa Martina Nature & Golf Club son una invitación permanente a conocerlo. Al entrar se ve la perfección de cada detalle de la decoración, que da una especie de amabilidad en el momento de pisar las instalaciones. Los muros altos acompañan el excelente gusto de sus comedores, complementados con una terraza y quitasoles, donde los socios disfrutan cada verano la refinada cocina internacional que ofrece, desde jabalí hasta exóticos postres. Los jardines están acompañados de cuatro piscinas, una de ellas con olas que invitan a los más pequeños a deleitarse con esta entretención. ¿Otras opciones? Piscinas interiores de más de 700m2 con hidromasajes. La más apetecida en invierno es la exterior que cubre sus alrededores de nieve, observándose un paisaje inigualable. Es hora de ponerse en forma y el gimnasio de 1.580 m2 , con un moderno equipamiento, invita a realizar las diferentes actividades. Se puede elegir desde las clásicas máquinas hasta clases de yoga, spining, karate, box training y pilates. Y si prefiere el deporte al aire libre, qué mejor que un buen partido de paddle o el desafío que quedó pendiente con su partner de tenis. Para los más gustosos de deportes colectivos hay una cancha de vóleibol playa y otra de fútbol. La excelente cancha de golf no podía faltar en esta recorrida. Tal vez este sea el sello distintivo del Club. Además del trazado existente, se pretende tener construidos para 2009 los segundos 9 hoyos que incluirán casilla de palos y bar de jugadores. Santa Martina se destaca por ser una de los trazados favoritos de los golfistas, ya que al estar en altura, la pelota vuela mucho más y las yardas que alcanzan son mayores. “La segunda parte de la cancha será más larga, con menos agua, inserta en el mismo paisaje aprovechando sus quebradas,” afirma el superintendente de cancha, Rodrigo Mena. No hay que dejar de mencionar que en este trazado compitió por primera vez en Chile la actual número uno del mundo, la mexicana Lorena Ochoa, quien en diciembre del 2006 se enfrentó en un desafío con nuestra internacional, Nicole Perrot. El club ofrece diariamente diferentes actividades en torno a la naturaleza como campeonatos de vóleibol, torneos de golf, partidos de fútbol, batallas de paintball, excursiones, fiestas y mucho más. Un panorama completo de entretenciones para todos los gustos. Los que prefieren recorrer el lugar con otro ritmo, pueden escoger las cabalgatas con 60 caballos que pasean a los turistas. Actualmente se concreta la escuela de equitación para niños y adultos. Y a los que les gusta descubrir los rincones de la naturaleza a pie, hay senderos para trote y trekking. El Spa es uno de los lugares más acudidos después de la actividad física. Tiene habitaciones ambientadas con estilo hindú, árabe, japonés y mediterráneo. Ofrece masajes de relajación, zen, after golf para pies y reflexología, entre otros. Además, una completa y moderna peluquería para socios ofrece limpieza facial, lavado, peinado o solárium. El emprendimiento de Santa Martina comenzó en los años ochenta cuando el gestor del proyecto, el empresario Ricardo Aguad, compró en un remate 1.000 hectáreas en el sector, con un microclima envidiable y lejos de toda la contaminación de Santiago. Se dieron cuenta que no existía en la capital un club con tales instalaciones, por lo que se concretó la idea. Desde entonces, se está incrementando el ingreso de socios, pero los cupos son limitados. Sin duda que en el corto plazo y merced a los nuevos proyectos, las membresías se agotarán. Este club que tiene cuatro años, además de ofrecer todos estos servicios con excelencia y calidad, tiene una gran diferencia con los clubes tradicionales, donde lo más costoso es la cuota de incorporación. En este nuevo club de Santa Martina, los valores de incorporación, comparativamente con los clubes tradicionales, son de bajo precio. Al hacerse socio adquiere un activo, es decir, acciones de membresía que se pueden transferir, heredar, vender y que se valorizan en el tiempo. Eso no es todo, el club está preocupado de las necesidades de sus socios por lo que se puso en campaña con un proyecto inmobiliario único, que apunta a la construcción de un centro de convenciones para seminarios y congresos con capacidad para 3.000 personas, dividido en salas para 800 invitados. También se pensó en los turistas que gozan de la naturaleza, por tal motivo, los planos para la construcción de un hotel ya están listos. Será un complejo de 5 estrellas con 150 habitaciones, estilo village, de no más de dos pisos. Esto permitirá el ingreso al negocio hotelero y ejecutivo. Implementarán también una serie de mejoras en algunas instalaciones para recibir campeonatos internacionales como un court central de tenis y una cancha oficial de fútbol y de rugby, aspectos que motivarán la inclusión del club en los circuitos más importantes de estos deportes. Después de ver todos los proyectos y lo rápido que ha crecido este oasis, no cabe duda que se impondrá como uno de los lugares más importantes de Latinoamérica, por su variada infraestructura y su entorno diferente. No hay que perder, entonces, para quedarse con una de las pocas membresías que quedan. No hay excusas cuando se trata de un lugar donde los problemas quedarán muy lejos.
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